Auge de la comida preparada en España: Datos de consumo y mercado
Las ventas de platos listos para consumir crecen un 55% en España. Analizamos los hábitos de prisa, el liderazgo de Mercadona y la reducción del tiempo en la cocina.
Data Spain
6/16/20262 min read


Ya no compramos ingredientes. Compramos tiempo. El acto de cocinar se ha convertido en una actividad de resistencia urbana. En España, las secciones de platos listos para el consumo han visto cómo sus ventas se disparaban un 55% desde 2022. Se trata de una necesidad logística ante jornadas laborales infinitas y cronómetros que asfixian la rutina diaria.
Los datos de Worldpanel by Numerator que hemos analizado desvelan que el tiempo entre fogones cotiza a la baja.
Minutos contados: El tiempo medio dedicado a cocinar en los hogares españoles ha caído hasta los 24,5 minutos al día.
Almuerzos exprés: El 41% de la población admite comer habitualmente con prisa, un incremento de 5 puntos desde 2020.
El plato único se impone: Hemos simplificado el menú. Las comidas de plato único han crecido un 5,5% en los almuerzos y un 3,3% en las cenas.
El gran consumo le está ganando la batalla cultural y económica a la restauración tradicional.
El líder indiscutible: Mercadona acapara, por sí sola, un tercio de todo el crecimiento de la categoría en España.
La cifra del gigante: Con casi 1.500 puntos de venta a cierre de 2025, la cadena facturó 3.000 millones de euros sumando comida preparada y precocinados entre España y Portugal.
¿Por qué elegimos la bandeja de plástico del súper frente al menú del día del bar de la esquina?
El precio (28,4%): Es el factor decisivo absoluto. Comer del supermercado es la opción más eficiente para proteger el bolsillo.
La rapidez (13,4%): Sin esperas, sin reservas, sin fregar.
La conveniencia integrada (10,4%): Solucionar la comida del día mientras se hace la compra semanal.
El restaurante es ahora tu salón. Aunque los supermercados instalen mesas en sus pasillos, el 78% de los consumidores prefiere llevarse el plato listo a casa. El hogar sigue siendo el epicentro del consumo, pero con la cocina apagada.
La evidencia visual es absoluta. La sección de comida preparada ha mutado de ser un recurso de emergencia a consolidarse como el pilar central de la alimentación estructural en España.
