El Concorde en España: El pedido de Iberia y la era supersónica

Descubre la historia del Concorde en España: del pedido cancelado de Iberia en 1964 a los vuelos de lujo de El Corte Inglés y Banca Catalana.

Data Spain

4/11/20261 min read

Infografía del Concorde en España: El pedido de Iberia y la era supersónica
Infografía del Concorde en España: El pedido de Iberia y la era supersónica

El lujo no se mide en metros, sino en Mach. "Si el dinero oliera, se podía oler en el Concorde", afirmaba su tripulación. No era un avión. Era una máquina del tiempo para la élite. Volar a 2.160 km/h significaba desayunar en Londres y aterrizar en Nueva York a una hora más temprana de la que habías salido. En Data Spain analizamos el legado de este dardo supersónico y su frustrado idilio con nuestro país.

España quiso ser supersónica mucho antes de lo que imaginas.

  • El pedido fantasma: En 1964, Iberia encargó entre 3 y 6 unidades del Concorde.

  • La cancelación: El proyecto nunca despegó con colores españoles.

  • Aterrizajes históricos: Aunque Iberia no lo tuvo, el pájaro de metal pisó suelo español.

  • Hitos: 96 ganadores de un concurso de El Corte Inglés volaron desde Barajas en 1977. Dos años después, Banca Catalana fletó otro desde El Prat.

Dentro del Concorde, la física se rendía ante el hedonismo.

  • Vistas: A esa altitud, la curvatura de la Tierra era una realidad visible por la ventana.

  • Menú: Chefs Michelin como Ducasse o Bocuse diseñaban los platos.

  • Detalle: Vajilla de Royal Doulton y mantelería de lino de Damasco.

  • Bodega: Dom Perignon y Margaux Grand Cru 1996 corrían libremente por la cabina.

Solo se construyeron 20 unidades. Solo 14 volaron comercialmente.

  • El principio del fin: El accidente de París en el año 2000 segó 109 vidas y la confianza del mundo.

  • Remiendo de lujo: En 2001 volvió con tanques reforzados de Kevlar, pero el daño ya estaba hecho.

  • Punto final: En octubre de 2003, British Airways realizó el último vuelo. El mantenimiento era un agujero negro financiero y las piezas de repuesto dejaron de existir.

La evidencia visual es absoluta. El Concorde fue un milagro técnico demasiado bello (y caro) para un mundo que dejó de soñar en supersónico.