Mascotas en tanatorios en España: Protocolo Haru y despedida a dueños
Varios tanatorios en España permiten a perros y gatos despedirse de sus dueños fallecidos. Analizamos el Protocolo Haru, datos demográficos y bienestar animal.
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11/6/20262 min read


El duelo ya no excluye a quien esperaba detrás de la puerta. Durante décadas, la muerte de un ser querido implicaba para perros y gatos una desaparición repentina, inexplicable y traumática. Hoy, la gestión de la pérdida rompe su último tabú en España. Los velatorios y cementerios comienzan a abrir sus puertas de forma protocolizada para que los animales de compañía despidan a sus dueños fallecidos. No es una simple concesión sentimental. Se trata de la adaptación institucional a una sociedad donde los hogares con animales duplican holgadamente a aquellos con niños.
La iniciativa municipal gaditana marca el estándar más avanzado de despedida:
El origen en Puerto Real (Cádiz): En vigor desde 2025 de la mano del Ayuntamiento y Cemabasa, supuso el primer servicio público municipal en regular este acceso.
Toma de conciencia real: A diferencia de una visita superficial, el protocolo permite abrir el ataúd en una sala privada para que el animal huela y asimile físicamente el fallecimiento de su cuidador.
Extensión territorial: El modelo se ha consolidado celebrando despedidas efectivas y ampliándose al Cementerio Mancomunado de Chiclana.
El sector funerario privado reorganiza sus instalaciones para adaptarse a la demanda:
Grupo Albia: Permite la entrada de animales de compañía en todos sus tanatorios de España, bajo pautas de higiene, bienestar y seguridad.
PFB Serveis Funeraris: Dispone de espacios íntimos y franjas horarias específicas en centros de Cataluña para velatorios con mascotas.
Iniciativas locales: Tanatorios adaptados bajo formato dog friendly operan ya en Bilbao, mientras usuarios de municipios como Mataró exigen su implantación.
El fenómeno funerario responde a un cambio estructural en las familias españolas:
Más animales que menores: España cuenta con aproximadamente 15 millones de animales de compañía frente a apenas 6,7 millones de niños menores de 14 años.
El impacto del luto animal: La evidencia veterinaria subraya que perros y gatos experimentan ansiedad severa, apatía, alteraciones del sueño y sensación de abandono tras la pérdida de su referente humano.
Ecosistema en expansión: La apertura de velatorios culmina una cadena de servicios en auge que incluye crematorios dedicados, cementerios específicos, seguros de salud y alojamientos adaptados.
